Cita

Un libro abierto es un cerebro que habla; Cerrado un amigo que espera; Olvidado, un alma que perdona; Destruido, un corazón que llora
PROVERBIO HINDU

jueves, 20 de febrero de 2014

La elegancia del erizo: buscando la esencia de la belleza


"Quizá estar vivo sea esto: Perseguir instantes que mueren."


    Otro mes más estamos de vuelta de nuestra reunión de soñadores, en este ocasión hemos hablado sobre “La elegancia del erizo”, un libro luminoso y delicado.

Hay que reconocer que el principio del libro resulta un poco difícil de leer, ya que trata temas y pensamientos en forma de reflexiones de las protagonistas y a veces se hacen duros y engorrosos, pero si seguimos leyendo recibiremos una grata sorpresa cuando la vida de estas dos almas gemelas empiezan a entrelazarse con la llegada de Kakuro Ozu. 
       
      A partir de ese momento el libro va "in crescendo" hasta un final que no deja indiferente a nadie pero que, en mi humilde opinión, es ante todo un canto a la vida.
En algunos capítulos se acumulan tal cantidad de ideas que podríamos tener varias sesiones de soñadores sólo para hablar de ellas.


También hay fragmentos de una belleza y tristeza desgarradora, como aquel en el que René habla de la muerte de su marido, por contraste, hay capítulos que son luminosos y nos hacen ver la belleza del mundo en medio del caos, esas pequeñas camelias a las que hace referencia René.


     En definitiva hay gran cantidad de temas puruleando por esta delicada novela, pero querría destacar sobre todo la soledad que envuelve a estas almas, el miedo a darse a conocer que hace que ambas se oculten en sus propios mundos, tejidos de arte y literatura, porque temen que no haya más que la fealdad que ven a su alrededor.
La aparición de Kakuro llega como una lluvia de verano que limpia sus almas y les hace entender que siempre hay a nuestro alrededor otros que son capaces de ver más allá de las apariencias, de ver nuestro corazón y compartir las camelias que nos regala la vida.


Todos somos un poco erizos y nos cubrimos de púas para protegernos de nuestros miedos, encerrandonos en nosotros mismos y no dejando paso a nadie más, pero espero que también, tengamos algo de su elegancia y podamos compartir la belleza de este mundo, un siempre en el jamás.

"Tiene la elegancia del erizo: por fuera esta cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalitos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes."

Gota de lluvia